Category: Entrevistas


Entrevista a Peter Lanzani

Seguimos con la cobertura de El Clan, en este caso con su protagonista, Peter Lanzani, en la piel de Alejandro Puccio, nada más y nada menos.  

el clan 01

– Fue todo un descubrimiento encontrarte ahí en la pantalla. Tu personaje es el centro de la película, el que carga con todo el peso de la historia. 

– Sí, es un personaje muy complicado. Traté de abordarlo, estudiarlo, entenderlo, justificarlo de alguna manera u otra por las decisiones que tomó. Me junté con amigos de él, leí libros y notas. Con Pablo y Guille nos juntamos a ensayar antes y durante la filmación para encontrar el clima, la atmósfera que queríamos contar. Fue un laburo arduo, durísimo, tratando de explotar el diamante en bruto que teníamos en las manos, que es una historia que marcó a tantas personas en la década del ´80.

– Se nota que trabajaron mucho. Es una película difícil de hacer. Pero después en la pantalla es meritorio que no se vean los hilos. Todo es se siente verosímil, hasta las escenas de rugby. Tengo entendido que vos jugás habitualmente.

– Sí. Quedaron bien. Han jugado amigos míos como extras y me divertí muchísimo haciéndolas. Pero bueno, es una historia fuerte. Más estando al lado de animales como Guillermo o Pablo. Lo que aprendí con esto no lo la había aprendido en años y agradezco haber tenido esta oportunidad. Traté de hacerlo lo mejor posible.

el clan 02

– Tanto vos como Pablo y Guillermo se animaron a hacer algo que no venían haciendo. Pablo no había trabajando antes con una historia basada en hechos reales y Guillermo armó el personaje más antipático de su carrera. Vos también pegás el salto al cine con un personaje oscuro pero que tiene que ser querible.

– Tiene que generar polémica. Creo que hay un lindo debate que se va a generar después de que se vea. Yo tengo mi punto de vista pero voy a esperar a que todo el mundo la vea y opine. Cuando quieras lo charlamos.

Se viene el Festival de Venecia. Es una gran noticia para la película. Recién te escuchaba hablar y estás muy pendiente de eso.

– Es el festival más viejo, tiene como 73 años, el Presidente del Jurado es nada más y nada menos que Cuarón, así que es una alegría inmensa. De ahora en más hay que surfear la ola y ver que sucede.

Por Fernando Herrera

Más información sobre la película en IMDB

Entrevista a Pablo Trapero

El director pasó por Rosario para promocionar el estreno de su próxima película y este medio tuvo la oportunidad de entablar esta breve y exclusiva conversación.trapero– La película es incómoda por lo que cuenta y por cómo lo cuenta, y evidentemente debe haber sido incómodo, saludablemente incómodo, todo el proceso de realización para adaptarse, en el caso de los protagonistas, a papeles y formas de trabajo inusuales y en el tuyo para encarar una historia basada en hechos reales.

– Tanto con Guillermo como con Peter tuvimos mucha complicidad. Para los tres era un desafío. Para mí era la primera película de época, y la primera basada en una historia real, obviamente la primera vez que trabajaba con Guillermo, y también la primera vez que trabajaba sobre un villano. Tanto para mí como para Guillermo en otro sentido era un desafío hacer que el público quiera seguir viendo una historia que es tan dura. En general estas cosas te generan distanciamiento, y era un desafío crear un villano fascinante que quieras seguir viendo, aunque sea tapándote como los chicos cuando tienen miedo, y eso es algo que hablamos con Guillermo desde el comienzo. Al principio era encontrar y analizar y llagamos a un momento en el que con una seña el me entendía lo que quería. Las últimas semanas lo teníamos dominado. Pero fue mucho tiempo de búsqueda.

-La adaptación también fue complicada por la puesta en escena y tus habituales tomas largas.

– Los 80 parecen muy cercanos pero no hay nada en la calle que esté igual

– Ezeiza es distinto.

– Por suerte quedaba una parte vieja de Ezeiza, y algunas callecitas en las que se podía usar una parte. La mitad de una cuadra estaba bien, la otra no. Había planos secuencia que recorrían cinco o seis cuadras. Hubo momentos en los que hubo que dejar cosas que no se podían ver y resolverlas en postproducción.

– Hay una preocupación por evitar los vicios de las películas de época en las que todos los personajes están al día con los peinados y ropas de moda. Eso la hace más verosímil.

– Claro, uno habitualmente usa cosas de hace cinco años. Y lo mismo pasa con la música, me marcaban que Credence es anterior a esa época pero uno no sólo escucha lo último, igual con The Kinks. Si tienen más que ver con el momento “Wadu Wadu” y “Encuentro con el Diablo”.

– En ese último caso ya con otra connotación.

– Exactamente.

11703271_10152916696386436_2828115492989400183_n– Se acaba de confirmar que la película fue elegida para ser parte de la Competencia Oficial de Venecia. Es un festival con el que ya tenés toda una historia.

– La verdad que es una alegría, y sí, todo empezó con “Mundo Grúa” ahí, para mí me cambió la vida esa primera vez. Fue como ir a un Mundial, y ganarlo. Después fui otras veces pero volver ahora con esta película también es muy significativo. Hoy mismo se hizo el anuncio y se mencionó incluso que las películas sudamericanas “se las traen”. Eso habla también de la curiosidad que despierta la película.

Por Fernando Herrera

Más información sobre la película en IMDB

Arquímedes Puccio (el personaje) es amable, sin exagerar, y casi siempre mantiene la calma. Se ocupa de los suyos, a su manera. Parece pasivo pero sabe cuando entrar en acción. Pocas cosas escapan a sus cálculos pero sabe recalcular ante cualquier contingencia. Establece objetivos y nunca se conecta con las consecuencias de sus actos. Se cree un operario más de un engranaje mayor, nunca un monstruo o una anomalía. Su cuerpo luce apagado. Sus ojos no. Una composición nada fácil para un actor tan reconocible. El propio Guillermo Francella explica como lo fue construyendo.

el_Clan_3– Fue un proceso lento e intenso. Fue muy importante lo que ha investigado Pablo respecto de esta historia, del clan, de Arquímedes en particular, él se ha contactado con familiares de los deudos, con amigos de la familia y con los jueces y fiscales que intervinieron en la causa. No hay tanto video de esa época, de los 80 como para ver en mi personaje en particular, su postura, su andar, cómo era, tenemos muy pocos elementos para saber. También teníamos algunos testimonios. Lo fuimos construyendo como un Frankenstein hasta encontrar lo que Pablo por sobre todas las cosas quería, como que mire de un modo determinado. Algunos de los tips que me marcó que resultaron muy útiles en la interpretación fueron no pestañear y demorar un poquito para contestar. Tuvimos muy buena comunión entre nosotros. Yo proponía y él algunas cosas compraba, otras no, se mantenía en lo suyo a ultranza y eso para mí era muy útil. Yo escuchaba mucho lo que él pretendía y trataba de dárselo. Y en un punto ya llegábamos al set sabiendo lo que él quería. Fuimos construyéndolo juntos.

– Se intuye sin que se note el esfuerzo para desactivar ciertos recursos que podés haber utilizado en personajes anteriores. Es una composición muy nueva.

El objetivo era ese, no ver ningún recurso que sea habitual en mí, de los que me pueden generar efectividad cuando los transito. Quise despojarme de lo que podía llevarle yo al personaje. Al contrario, había que componer este chacal con el que ni Trapero ni yo tenemos una comunión con su universo. Al contrario, salíamos abatidos del rodaje. Tocar esta temática no era entrar y salir. Tampoco soy de este cuento que hacen de “me llevé a casa el personaje”. A casa no me llevé nada.

– Menos mal (risas). No sos un actor del método.

– Nunca me lo creí ni me lo creeré, pero igual llegaba a casa igual abatido. Fue un rodaje duro, por más que había un gran equipo. Tenerlo a Trapero en la trinchera ayudaba. Estaba atento a todo desde el primer momento. Como actor me sentía contenido. También fue muy buena la relación con Peter Lanzani. Es un chico muy talentoso, siempre está al pie del cañón.

11800540_10152912928011436_3463311688983615127_n– La incomodidad que despiertan el personaje y la historia pueden generar un vínculo particular con la gente

– Yo vivía en San Isidro, cerca de la casa donde pasó todo. La generación que vivió en esa época, que recuerda perfectamente lo que pasó con esa familia se va a sentir identificada, no solo al recordar esa década por arte o por vestuario sino por lo que es su anécdota central. Y los que son jóvenes se van a pellizcar para ver si eso es verdad. Y cuando corroboren que esto que contamos tiene esa verosimilitud, creo que lo van a tomar como lo están tomando en forma unánime todas las personas que asisten a las privadas que estamos haciendo. Esta película se fue construyendo ladrillo por ladrillo. Verla plasmada nos da una gran satisfacción a todos. Ahora salió lo de Venecia. Creo que a nivel internacional va a gustar mucho también.

Por Fernando Herrera

Más información sobre la película en IMDB

Entrevista a Hermes Paralluelo

hermes-paralluelo

La nueva película de Hermes Paralluelo, No todo es Vigilia, será parte de la Competencia Internacional del Festival de Mar del Plata. Su elogiado trabajo anterior, Yatasto, compitió en el BAFICI 2011, y en esa oportunidad tuve la oportunidad  de entrevistarlo (en lo que fue mi debut como periodista cubriendo festivales). La nota fue originalmente publicada en Espacio Cine, al momento del estreno comercial de la película. Y es reproducida ahora en este blog.

Hermes Paralluelo nació en Barcelona (España) en 1981. Se licenció como director de fotografía en el Centro de Estudios Cinematográficos de Cataluña. Luego de mudarse a Argentina, en 2006, coordinó un taller de cine documental en Tilcara. Yatasto (2011), su ópera prima, nos lleva a un barrio de la periferia de la ciudad de Córdoba, donde tres chicos son aprendices de ese oficio que se conoce como carrero. Los viajes en carro son la columna vertebral de esta película que ganó tres premios en la última edición del BAFICI, incluyendo el correspondiente a la mejor película argentina de la competencia internacional. Esta semana se estrenó en el cine Gaumont, de Buenos Aires.

yatasto-scaled500
Yatasto es una película con un centro muy definido. Contame cómo fue el proceso de desarrollo y si llevó mucho tiempo.
– El proceso, desde el principio hasta el final, ha sido de tres años. El inicio fue en el mismo momento en que llegué a Córdoba. Vi que había muchos carros en la ciudad y me llamaba bastante la atención cómo funcionaban, sobre todo cómo se relacionaba la gente de los carros que circulaban por el centro con el resto de la gente. Veía que había una distancia muy fuerte a nivel comunicativo. Prácticamente era gente que venía como de otro universo, desconocido para mí, con el que no había, en principio, vinculación posible. Y eran familias, era sobre todo una cuestión familiar, padres con hijos… Con eso ya me dieron ganas de hacer algo y surgió la idea de un encuadre. Pensé qué pasaría si ponía la cámara arriba del carro, retratando frontalmente a las personas que van arriba, cómo se vería el mundo desde ahí.
– ¿Cómo conociste a los protagonistas?
– A partir de este proceso que te contaba pensé cómo llegar a un barrio en donde la gente viviera de esto. Llegué a una cooperativa de cartoneros y la gente que la llevaba adelante era más o menos toda de una misma familia (la familia que sale en la película). Yatasto existe porque ellos existen. Creo que está compuesta por almas, de alguna manera el alma de la película está compuesta por las almas de esta familia.
– Si bien es algo real también tenía que ser verosímil. Es muy difícil lograrlo con actores y me imagino que debe haber sido más difícil aún con no-actores. ¿Hasta qué punto seguiste pautas y cuánto hubo de improvisado?
– Yo no tenía idea de para dónde iba a ir la película. La verdad, nos movíamos en aguas así como pantanosas(risas)… No había algo así como un lugar sólido por donde pisar y un horizonte claro hacia dónde ir. Nos impulsaba, al principio, la fascinación por retratar a estos seres humanos. Y a los tres meses comenzaron a pasar cosas. Revisando uno de los planos que habíamos filmado me empecé a dar cuenta qué es lo que yo estaba haciendo ahí, para dónde iba lo que estábamos haciendo. Tenía que ver con el carro y con la ausencia de paternidad. Cómo los chicos en el carro encontraban esa paternidad en diferentes personas con las que se iban relacionando. Cada uno de ellos era circunstancialmente su padre pero, a su vez, ninguno lo era. A partir de ese punto de inflexión, a los tres meses de rodaje, fuimos abandonando el deambular del principio, aunque tampoco armamos la película con una estructura tan definida. Nunca me planteé qué cosas de guión tenían que ir pasando. Cuando llegué al montaje y vi que tenía todas esas imágenes todavía me preguntaba si tenía una película, de verdad no lo sabía.

bafici 2011
– Imagino que en algunas secuencias, sobre todo en interiores, tenían que pasar ciertas cosas que hicieran avanzar la trama.
– El trabajo consistía, más que nada, en poner en común ciertas cosas que había visto y oído, vincularlas con las personas y tener fe en que se produzca algo. A veces lo encontrábamos a través de la repetición.
– La película logra un equilibrio que la vuelve simple a primera vista, pero por su temática eran muchas las trampas en las que se podría haber caído, desde golpes bajos hasta denuncias muy explícitas. Es difícil mantener ese equilibrio y lograr que ese mundo que se retrata sirva, finalmente, a un historia con contenido cinematográfico.
– Quería retratar este mundo invisibilizado, esta enorme tarea diaria de reciclado (que representa más o menos el 10% de toda la recolección de residuos de la ciudad) en un ángulo que podría restituir el valor que tienen ellos en la sociedad. Un valor silencioso. Pensaba que, quizás, ese punto de vista, esa mirada desde el carro podría ordenar ese desajuste social, volviendo visible ese mundo.


Por Fernando Herrera

Más información sobre la película en IMDB

Publicado en Espacio Cine en Febrero 2012

Apuesta Segura

Esta nota fue publicada en el diario La Capital de Rosario el día 13 de Abril del 2011, a propósito del estreno de Torrente 4 en el BAFICI (ver link)215932_217869598228091_1625986_n

Santiago Segura hace mucho ruido. Y no es sólo por los chistes escatológicos de su más famoso personaje, ese perverso polimorfo de José Luis Torrente. Este lunes se estrenó “Torrente 4”, en el marco del Bafici, la cuarta parte de la saga del brazo tonto de la ley que a partir de hoy pasará a formar parte de la cartelera de los cines de Rosario.

La película del director y actor español, esta vez en 3D y con el ridículo título en inglés de “Lethal Crisis” tiene todas las guarradas acostumbradas y los fanáticos (había muchos por el Abasto) ya la empezaron a adorar. Del argumento se puede contar que Torrente va a parar a la cárcel por un crimen que no cometió y para huir organiza como distracción un partido de fútbol, como en “Escape a la victoria” aquella película de 1981 con Sylvester Stallone, Michael Caine y varios futbolistas como Pelé y Ardiles (en este caso, entre las figuras invitadas se encuentran el Kun Agüero y el Pipita Higuaín) pero claro, eso es lo de menos.

Este festival porteño de cine independiente no se caracteriza por el revuelo que causan sus participantes. Pero la apuesta Segura del Bafici congestionó las funciones y la posterior conferencia de prensa. Mucha gente quedó afuera. Muchos otros cuestionaron su presencia en la programación (pero no dejaron de asistir a la concurrida función de prensa de la mañana). Y es interesante pensar hasta qué punto una película como ésta es independiente.

Segura, divertido y muy predispuesto para responder toda clase de preguntas de sus fans, explicó en la distendida conferencia de prensa que tiene y siempre tuvo total control sobre el contenido de sus películas. Aclaró que eso da miedo, y que él, como realizador, estaba al margen de la industria del cine, y después hasta bromeó con que estaba al margen del cine mismo, y dudaba de que lo suyo pueda llamarse cine. Pero sea lo que sea que hace, lo hace con sus amigos (la productora que fundó se llama Amiguetes Entertainment).

Con mucha velocidad para las respuestas irónicas Santiago Segura continuó bromeando con el público y repasando su carrera, que se inició con directores de culto del cine bizarro como Jesús Franco. También se refirió a sus trabajos junto a Alex de la Iglesia (su última colaboración, aún no estrenada es “Balada triste de trompeta”) y Guillermo del Toro. Pero los mayores aplausos llegaron al anunciar que le encantaría hacer una quinta parte con Diego Capusotto. Ante un comentario de cómo encaja Torrente con la idioscincracia argentina reveló: “Algo que estoy estudiando y no descarto es hacer una quinta parte con un Torrente porteño, y ya le he echado el ojo a un actor competente que creo que encajaría perfecto, me refiero a Capusotto, ayer lo descubrí en youtube, es un grosso”.

El director y actor español también adelantó que Adam Sandler lo llamó para grabar en Hollywood la comedia “Jack and Jill”, que cuenta además con la actuación del mismísimo Al Pacino, al tiempo que aclaró que no le tocaron escenas conjuntas, pero que él anda por ahí diciendo que hizo una película con el protagonista de películas como “Sérpico” y “El abogado del diablo”.

Por Fernando Herrera

Más información sobre la película en IMDB

BRONCE 2

En esta segunda parte la conversación gira en torno a las dificultades para hacer cine en Rosario y la región.

Este diálogo está en concordancia con un artículo publicado recientemente en Espacio Cine.

BRONCE-CINE

Primera parte de la entrevista hecha en el programa Rosario Vivo a la Mañana de Red TL, a propósito del estreno de Bronce.

 

darin 003

– Contanos cómo llegaste a ser parte de estos Relatos salvajes

– Amablemente Damián me dio a elegir entre dos historias, y entonces tuvimos un pequeño escarceo en el que intercambiamos opiniones y finalmente nos decidimos por la historia que terminé haciendo. Cuando vos leés un guión que está tan bien escrito, en donde sentís que no hay una palabra puesta “para ver si funciona y sino después la cambiamos” la primera sensación que tenés es contundente, sobre todo si, como me toca a mí desde hace un tiempo, tengo acceso a distintos tipos de guiones, y no es lo más frecuente que te pase de leer algo que es inapelable. Muchas veces te pasa que una historia está muy buena, y lo que dice es importante pero en donde hay tres o cuatro escenas que merecerían ser afinadas. Decís “esta todo bueno pero habría que trabajarlo un poco más”. Combinar, no solo intelectualmente sino emocionalmente, con lo que otro quiere contar, y con la forma en que lo quiere contar, no es fácil. Te puede pasar también que estás de acuerdo con lo que dice el guión pero a la hora de la realización encontrás algunos aspectos que no son muy coincidentes con lo que en el papel está reflejado, entonces también ahí entra una zona de dilatación, parece un parto (risas). Pero hablando en serio, cuando el aporte de los actores necesariamente pasa a formar parte del estilo de lo que se quiere contar, corrés el altísimo riesgo de que cada uno de los aportes esté tirando para su lado del eje central, que es contar esa historia. En este caso eso no pasa.

– Se nota mucha admiración por Szifrón

– Sin lugar a dudas, pero lo que no puedo creer es que tenga 38 años, parece un tipo que tiene un bagaje emocional y una mirada que tiene mucho kilometraje andado, que ha pasado por caídas y resurgimientos que te dan los golpes de la vida, en fin, a mí me llama la atención, es más, yo creo que miente (risas).


RELATOSSALVAJES_SZIFRON_DARIN

– Decías que había dos historias posibles en las que podías participar.

– Yo no disponía de mucho tiempo, tenía dos proyectos por delante que me obstaculizaban un poco el espacio, y me pareció que en el caso del cuento en el que me metí finalmente, tenía más posibilidades de realizar ese que otro, pero además por cuestiones personales muy íntimas, porque yo tuve por lo menos cuatro o cinco incidentes, uno de bastante gravedad y otros menores, pero que siempre me dejaron un sabor de garganta atragantada, y cuando lo leí, sentí como una válvula de escape. Me llegó la oportunidad de contar cuál es la indignación que se siente cuando no sos escuchado. Creo que la llave es esa, no escuchar a un tipo que reclama una atención particular frente a un hecho concreto. Todos recuerdan cuáles son nuestras obligaciones, nadie nos habla de nuestros derechos, sería un buen ejercicio periodístico que todas las semanas, en alguna publicación, alguien nos recuerde nuestros derechos.

– Debo confesar que hace dos meses me pasó lo mismo que a tu personaje, en Buenos Aires, la grúa me llevó el auto, aunque reaccioné con un poco más de diplomacia, pero bueno, el punto es que vivir la misma situación sirve para constatar lo verosímil que es la película en cada detalle. Recién hablaba con Damián de la importancia del orden de las historias, mencionando que en los tres primeros relatos el pasaje a la acción es más inmediato, y en los dos últimos hay mayor elaboración. En el medio, está el tuyo, en donde el personaje en lugar de reaccionar de inmediato parece que implota antes de explotar, y funciona como un pasaje a las últimas historias.

– Buena observación. Por eso él ubicó ese relato exactamente en el medio y su explicación fue más o menos esa, es una historia medio bisagra. Pasa como decís vos, de la reacción inmediata de las anteriores a una cosa un poco más por acumulación, más pensada, más sufrida si se quiere, porque la inmediatez no te da mucho lugar al razonamiento pero tenés la opción de reaccionar en forma animal, y salvaje. Cuando nuestra cabeza está al servicio de la elaboración de un pensamiento como reacción, ahí es donde nos ponemos más oscuros. Porque en realidad lo otro está hasta tipificado en los delitos como emoción violenta, que es un bálsamo a la hora de una condena. Cuando lo podés razonar estás entrando a una zona más heavy.

10524568_10152163254671436_7564243454511161507_o

– La película juega a ver qué pasa cuando se llevan las cosas al límite

– En mi caso personal, las pocas veces que reaccioné en forma violenta y ví lo que hacía no me gustó nada, no estoy para nada orgulloso y ni siquiera tuve la compensación de la descarga, siempre me lo cuestioné. Creo que nosotros somos como un péndulo, con un punto que nos humaniza y nos pone amables y otro que nos sumerge en un extremo desagradable, entonces me parece que el trabajo es tratar de no perder el control, de no salir de tu eje. Es difícil, porque estamos rodeados de atentados permanentes, recibimos cargas por todos lados, y uno se defiende todo el tiempo. Iba a decir que eso pasa en las grandes ciudades pero creo que también ocurre en los lugares más apartados. Yo creo que el trabajo es no olvidarse de quien es uno y no responder fácilmente a la agresión. Yo siempre trato de ponerme en el lugar del otro, cuando puedo. Cuando no puedo termino puteándome con otro tipo que no conozco, que no sé lo que le pasa ni lo que quiere de mí, entonces ahí me siento más estúpido todavía. Yo creo que lo que tiene de bueno la película en ese sentido es que por exageración, por empujar las líneas y mostrarnos cómo se puede ir un poquitito más allá, empujándote de la cornisa para el abismo, te muestra que podés hacer para evitarlo, te estimula a reflexionar, y en ese sentido me adelanto un poco porque sé que la película va a ser polémica, estoy seguro, tiene aspectos y condiciones como para que lo sea, lo que en términos artísticos está bien pero en términos sociales no sé, puede aparecer cualquier descolgado diciendo cualquier cosa. Los invito a que no se olviden que el ejercicio final es la reflexión, no la apología.

– Es inusual que en una película con historias que no se conectan desde la trama se perciba esa unidad.

– Yo quería acompañar a esta película y a este libro porque me pareció valioso desde todo punto de vista, porque es muy nutritivo, sobre todo para los que van a hacer una ópera prima. El gran problema del “operaprimista” es que tiene 75 historias en la cabeza y las tiene que sintetizar en una, y vos decís “me quisiste hablar de tantas cosas que al final no me terminaste hablando de ninguna”. Entonces creo que esto es un muy buen ejemplo, saber que se puede contar, en una misma película, varias historias, abre como un camino, que por supuesto dependerá de las posibilidades de realización y demás, para tener varias ideas y meterlas todas en una. En ese sentido Relatos salvajes va a ser una ventana por la que va a entrar el sol.

Conversación del actor con periodistas de radio en el marco de la presentación de Relatos salvajes en Rosario, el día 23 de Julio del 2014

Por Fernando Herrera

RELATOS SALVAJES PRENSA 27

– ¿Cómo surgieron estos Relatos salvajes?

– Fue un proyecto involuntario, que se abrió camino solo. En el contexto de estar desarrollando otros proyectos fueron surgiendo libremente estas nuevas ideas, en una o dos noches podía imaginar toda una situación completa. El resultado era un cuento muy potente, y luego apareció otro, y luego otro, hasta que se transformó en algo que empezó a trepar posiciones en una especie de agenda que tenía. Fue abriendo puertas. Y cuando tuvo una reacción tan favorable, tan entusiasta de parte de cada uno de los que leía el guión llegó el punto en el que me dije “hay que hacer esto ahora”. Me parece que hay algo en la variación, en lo diferentes que son las historias y al mismo tiempo en la razón que tienen para estar juntas que es atractivo. Personajes ricos en entornos diferentes a los que les pongo la lupa en un momento de mucha hostilidad, de mucha tensión. El reprimir lo que en el fondo uno desea hacer genera mucha frustración, uno se queda fantaseando con lo que tendría que haber dicho o tendría que haber hecho, con un costo emocional alto. En general uno imagina consecuencias catastróficas y sabiamente no quiere exponerse a eso. Pero el cine es una ventana a la aventura y me permite a mí como director y a los espectadores transitar de la mano de estos personajes los escenarios que nos gustaría visitar. Cuando las escribí y las junté, noté que las historias estaban muy unidas, que conformaban un todo, una única experiencia cinematográfica. No sentí la necesidad de inventar un personaje que saliera de una e ingresara en la otra, por ejemplo, no ese tipo de cosas. Pero te diría que la venganza, la respuesta ante la hostilidad, y sobre todo el placer de perder el control, el placer de dejar de controlar tanto y pasar a la acción, son los temas que atraviesan todas las historias.

– Pero tenías más, seguramente, ¿cómo llegaste a seis?

Tenía más, y las sigo teniendo, pero creo que éstas eran las salvajes. Cuando las junté apareció el título.

 

darin 005

 

– La película formó parte de la Competencia Oficial en el Festival de Cannes, con muy buena respuesta de crítica y público ¿Cómo fue esa experiencia?

– Fue un antes y un después por la gran aceptación que tuvo. Eso nos llenó de entusiasmo y de fuerza para presentarla en el país, para el público para el que fue escrita.

– Pero es,  a la vez, muy argentina y muy universal, puede funcionar en cualquier geografía.

– Yo creo que sí pero porque Argentina está dentro del Universo, pinta tu casa y pintarás el mundo. Somos seres humanos y en el fondo somos animales. Estos personajes están expuestos a situaciones primitivas. Cuando invaden tu territorio lo primero que te surge es defenderte. Eso conecta con una audiencia de cualquier parte del mundo. A eso hay que sumarle que el mundo está regido, en un porcentaje altísimo, por el capitalismo, con todo lo que ese sistema produce en la gente que lo habita.

– Las diferencias de clase tienen mucho que ver en la manifestación de la violencia en la película, sobre todo en las historias que protagonizan Leo Sbaraglia y Oscar Martínez.

–  Totalmente. En la de Leo Sbaraglia, antes de que se produzca la confrontación ya es violento que un personaje maneje un Audi y otro un Peugeot del año 70, que uno venga con aire acondicionado a toda velocidad y el otro con un auto que hace ruido por todas partes, y que sean situaciones heredadas, no una elección de vida. Hay gente que nace en un contexto y gente que nace en otro, en un sistema que se basa en la desigualdad. Al mismo tiempo me interesaba remarcar en el personaje de Sbaraglia que no por tener un Audi la gente es feliz. Lo mismo pasa con el de Oscar Martínez. Es gente que tiene dinero pero que vos no ves que realmente son los beneficiarios de este sistema. Hay gente que está criada para producir y gente que está criada para consumir, pero en los dos casos pueden ser víctimas, los que se benefician son muy pocos.

_ALV0375

– El casting es extraordinario no solo por los actores que están al frente de cada historia sino porque parece que te hubieras tomado mucho tiempo para decidir cada cara de cada extra. Quisiera confirmar algo que se intuye en la película, que es el grado de atención al detalle con el que trabajás, y digo que se intuye  porque a mi juicio el mérito principal de la película es que no se le vean los hilos. Uno puede trabajar mucho en algo pero después queda muy armado y artificioso, y tu película respira a pesar de que imagino que estará pautada hasta la última línea de diálogo.

– Coincido con tu mirada sobre la simpleza. Para mí aquello que se ve simple incluye un montón de trabajo detrás. Así que sí, la película tiene un montón de trabajo detrás. En lo particular del casting yo vengo con ideas en la cabeza, escribo muchas veces las situaciones pensando en actores determinados y luego hago un trabajo en equipo con los productores, en este caso un largo proceso con Hugo Sigman y Matías Mosteirín, luego con un Director de casting, que es Javier Braier, y luego con otra gente que se fue convocando para el casting de los personajes secundarios. Le dedicamos una enorme cantidad de horas a imaginar muchas versiones posibles de la película, y no me refiero únicamente a sus siete figuras principales, hay todo un elenco secundario de gente muy talentosa.

– Eso se nota, sin que se note (risas)

– Me alegro

– El orden de las historias me pareció muy preciso también. Hay tres relatos, los primeros, en donde la resolución es más inmediata, después viene el de Darín, una especie de pasaje a los otros, en donde el personaje parece que implota antes de explotar. Y después dos historias que son las más desarrolladas. Me pareció que no había otro orden posible

– Absolutamente. Es así. Es el orden en el que las escribí. Después me olvidé de eso completamente. Armé otros órdenes, ensaye otras cosas, pero en algún momento terminé llegando al orden natural en el que la película fue imaginada y concebida.

 

Conversación con el director en el marco de la presentación de Relatos salvajes en Rosario, el día 23 de Julio del 2014

Por Fernando Herrera

DSCN7206Un cuento de cine

El amplio Salón Atlántico del Hotel Provincial se vio por completo desbordado durante las casi dos horas en las que Ricardo Darín brindó una charla junto a José Martínez Suárez (una de las más extensas que se recuerden en la historia del Festival). Darín repasó toda su carrera pero también habló de temas como sus lecturas, su infancia o su relación con el dinero, y respondió con predisposición y buen humor desde las preguntas más específicas sobre el rodaje de las películas en las que trabajó hasta los pedidos de anécdotas sobre su participación en telenovelas. Después de una primera hora de intenso interrogatorio Darín pidió poder hacer alguna pregunta él, ante lo que Martínez Suárez respondió que estaba dispuesto a decirle cualquier cosa menos la edad de sus hermanas. Ese espíritu a la vez riguroso y bromista es el que sobrevoló toda la conversación, ante la atenta mirada de más de 200 personas que en varias oportunidades aplaudieron las ocurrencias de ambos y ofrecieron muestras espontáneas de afecto.

“Hay una clara diferencia entre los directores que disfrutan del contacto con los actores y los que sienten que son una herramienta más para poder llevar su trabajo adelante”, afirmó Darín. Y aseguró que si bien las dos variantes pueden conducir a buenos resultados, él prefiere a los directores  que quieren a los actores -entre los que mencionó a Juan José Campanella, con quien rodó cuatro películas-, porque son los que lo ayudan a hacer cosas nuevas. “Ese salto a situaciones desconocidas sólo pude hacerlo con esa confianza, ese abrazo tácito, con aquellos que me han demostrado que me podían contener”.

DSCN7201

También aseguró que los actores deberían conocer mejor como funciona todo el proceso de rodaje y edición para explotar al máximo su potencial, y que su trabajo como director en “La señal” lo ayudó mucho a entender todo el proceso. Sobre esa experiencia destacó que “encarar un largometraje es una tarea titánica, es muy difícil combinar todas las energías que intervienen”. “El rodajes es una zona incierta y vulnerable”.

Asimismo, confesó que muchas veces ha rodado óperas primas (como fue el caso de “Nueve Reinas” o “XXY”, de Lucía Puenzo) porque esa “experiencia sin red”, le parece muy atractiva. “Forma parte de los riesgos que un artista debería correr para no repetirse”. Lo que no quita que haya trabajado también junto a quienes considera grandes amigos, como Bielinsky, quien lo dirigió también en “El aura” y murió sorpresivamente de un infarto en 2006, con apenas 47 años. “Más allá del gran dolor que significó su desaparición para mí no puedo dejar de pensar en todas las cosas que podría haber hecho. Bielinsky era un genio, no tengo miedo de decirlo porque lo ví trabajar de muy cerca. Era muy creativo”. De el rodaje del “El aura” recordó la particular manera de trabajar con Bielinski, con un nivel de intensidad que los llevó a terminar llorando una escena clave de la película. Este relato emocionó al propio Martínez Suárez y toda la audiencia.

DSCN7238

Para Darín, todo se resume en un secreto: “Todos queremos que nos cuenten un cuento bien contado como cuando éramos chicos. Con eso ya estamos contentos, porque nos permite creer que la vida merece ser vivida, nos amplía el panorama. Cuando una historia nos calienta el corazón y nos abre la cabeza… yo no pido más”.

Por Fernando Herrera