bronce

Epitafios

Un cementerio sin visitantes, triste, solitario y final. Tumbas sin gloria ni cuidado que dos hermanastros de oscuro pasado (pasado que se irá revelando de a poco) aprovechan como fuente de mal habido bronce. Ese es el desolado punto de partida que utiliza Claudio Perrín para construir un largometraje de ficción en el también desolado panorama de la realización local.

Sólo dos personajes y dos locaciones. Perrín se adapta a ese mundo acotado y se vale de la buena fotografía de Alejandro Pereyra y de las puntuaciones musicales de Iván Tarabelli, entre otros recursos, para desmarcarse de los peligros del teatro filmado o del telefilm. Y lo logra, aunque no siempre.

Claudia Schujman y Miguel Bosco interpretan a Berta y Horacio, estos conflictuados hermanastros que, a la espera de un comprador, deberán convivir por un día. Más allá de los recursos apuntados cargan en su omnipresencia con todo el peso de la historia. Se nota el esfuerzo en la composición, lo cual no siempre es bueno, pero logran salir adelante en la muy difícil tarea que les toca.

El proyecto ganó el Programa Estímulo a la Producción Audiovisual Santafesina en el año 2012. Ese fue el inicio de un fructífero camino de reconocimientos y participaciones en festivales internacionales.  Más allá de los premios, hay una película posible.

Por Fernando Herrera

Más información sobre la película en IMDB

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