The_Monsters_The_Cabin_in_the_Woods

10 Bonus tracks

Terminamos el repaso de 50 estrenos en DVD con aquellos títulos que no terminan de ser parte de ninguna de las categorías mencionadas en las notas anteriores, títulos inclasificables que muchas veces suelen ser lo más interesante que se puede ver en un videoclub.

La cabaña del terror: Delirium tremens  de Drew Goddard (no confundir con Jean-Luc) que con envidiable espíritu lúdico amaga a ofrecer la película de terror más trillada de la historia para ir deconstruyendo paso a paso los artilugios del género para llegar a un final en el que nada (literalmente) queda en pie. (nota de Roger koza sobre la película).

Tourneé: Mathieu Almaric se disfraza de Cassavettes y emprende un caótico tour de france rodeado de strippers excedidas de peso y de onda. Salud. (ver reseña)

Cloud Atlas: Algunos la amaron, otros la odiaron. Cinco películas en una en donde los mismos actores componen los más diversos personajes en rebuscadas tramas que se despliegan desde un par de siglos atrás hasta el futuro más remoto. Extraordinario mecanismo de relojería o manifiesto new age, seguramente un poco de cada cosa. Ya lo dijo Pancho Ibañez, todo tiene que ver con todo.

Otras tres películas bien podrían ser parte de este grupo desagrupado. Los amantes pasajeros consiguió casi con unanimidad el rechazo de la crítica y el público. Ya nos ocuparemos pronto del último capricho de Almodóvar porque alguien en el staff de Mirar y Ver está dispuesto a decir algo a favor. En trance, lo último del versátil Danny Boyle, quedó muy lejos de la repercusión que generaron sus trabajos anteriores, y la muy interesante El cazador se transformó en una película casi secreta.

Párrafo aparte para las biografías que tuvieron su peso específico este año, en particular con cuatro películas, dos documentales y dos ficciones. Hitchcock tiene el encanto de dejar que el espectador sea testigo de la filmación de Psicosis y no mucho más allá de ese encantador tour cinéfilo. Algunos vicios de telefilm y el afán de imitar más que componer resienten el resultado final (ver reseña). Renoir es excesiva su búsqueda de belleza pero más interesante en su estructura dramática. Entre los documentales Woody Allen no pasa de la colección elemental de testimonios, y se concentra en las primeras y más interesantes películas del director pasando casi de largo las últimas para sostener su visión positiva. De todas maneras mantiene el interés por el propio peso de su figura central. Algo similar ocurre en principio con Marley, pero aquí el director Kevin MacDonald no se queda con una figura sumamente interesante de por sí y encuentra las formas de iluminar algunas zonas oscuras del mítico Bob. Para quien no conozca todos los detalles de su vida  será sin dudas una gran experiencia. La mejor manera de cerrar el año será publicando un soundtrack de esta película.

Por Fernando Herrera

 

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