NOW YOU SEE ME

Seguimos con el repaso de los estrenos en DVD y en este caso nos metemos con los llamados “tanques”, películas que en algunos casos muy claramente y en otros de manera mucho más difusa adhieren al cine mainstream. Títulos que estuvieron entre lo más alquilado del año. Como en la nota anterior las primeras nueve cumplen con la consigna y la última no tanto.

10 películas taquilleras

Nada es lo que parece: El habitualmente intrascendente Louis Leterrrier se mete con la magia del cine (literalmente) y entretiene con armas nobles, sabiendo que mostrar y que esconder, como buen ilusionista. [ver reseña]

Ted: Saludablemente incorrecta en su primera mitad y bastante más convencional en su resolución, la película del autor de Family Guy es cómoda candidata a mejor comedia del año.  [ver reseña]

Vino para robar: Winograd se disfraza de Szifrón y ejecuta con mucho criterio su ingenioso plan. Todos cumplen a la perfección y Bertuccelli la rompe. [ver reseña]

Corazón de León: Carnevale, como su protagonista, se queda corto. Como en Dos más Dos la acción ocurre en un país neutro y ajeno aunque se parezca un poquito al nuestro.

Tesis sobre un homicidio: Ya es llamativo encontrar tres argentinas en esta lista. Y esta es la menos complaciente de las tres, exitosa solo por el efecto Darín que sigue siendo imbatible. Su final ambigüo no gustó demasiado pero es esencial para lo que se quiere contar.

El hombre de acero: Cuanto mal le ha hecho Nolan a la liviandad en el cine de superhéroes. De la caricatura amable de Christopher Reeve a este “hondo drama humano” (o kryptoniano) hay a una colosal distancia. No la n ecesitamos.

Mi villano favorito 2: La previsible secuela en donde los personajes secundarios y queribles pasan a ser protagonistas. Ya se ha visto, pero no deja de ser encantador.

Iron Man 3: La ironía en la construcción del villano encarnado por Ben Kingsley vale la película, que a pesar de ciertos desniveles mejora bastante lo visto en la segunda parte.

Monsters University: Como Cars, provoca una suerte de extrema adicción en los niños más pequeños. Es indudablemente efectiva, pero confirma que Pixar perdió la brújula y pasó a hacer películas del montón.

El llanero solitario: Un caso especial. Su mera inclusión en esta lista es de por sí discutible porque la película fue un rotundo fracaso económico en el cine. Le va mejor en el video. Verbinsky es un director interesante y desparejo que a veces se pasa de canchero. Su película es noble aunque excesiva. Y se guarda la acción para el final, algo que por lo visto es imperdonable.

por Fernando Herrera

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