Argo

Llega el clásico momento de brindar por el año que se va o por el que viene (o por lo que sea) y en el blog les vamos a brindar cinco listas de 10 películas con los estrenos en DVD.

10 películas que compitieron por un Oscar

Argo: Sí, es una yankylada y sí, wikipediza la historia, pero más allá de eso persiste la vocación de Ben Affleck por combinar géneros con sabiduría. Un cuento muy bien contado, con el plus del “basado en hechos reales”. [ver reseña]

La noche más oscura: La contracara de Argo, que juega a ser patriota para quedarse con el cuento que quiere contar, es esta operación de prensa que amaga a ser reflexiva y se vuelve por demás patriotera con la excusa de retratar reales desechos.  [ver reseña]

Lincoln: Spielberg en plan “serio”, dejando de lado lo espectacular, que es lo que mejor le sale y dando una lección de historia de larga duración. Como siempre, muy bien Day Lewis. [ver reseña]

Django: Si Spielberg se pasa un poco con su afán de buen alumno, lo mismo puede decirse de Tarantino como chico rebelde. Más de lo mismo, aunque lo mismo en general sea bastante bueno. [ver reseña]

El lado luminoso de la vida: versión simplificada y light del cine de Russell que, a pesar de ciertos lugares comunes, funciona muy bien, por aquello de la poesía con los errores. [ver reseña]

Amour: Haneke combina momentos magistrales con golpes bajos y el resultado es para amar o para odiar, pero nunca quedarse indiferente  [ver reseña]

Los miserables: Cualquier mérito de la realización (y hay muchos) queda empantanado por la duplicación narrativa. La misma situación se cuenta actuando y se vuelve a contar cantando.  [ver reseña]

Una aventura extraordinaria: Cuento asombroso ensombrecido por el peso del mensaje trascendente. Una pena digitalmente bella. [ver reseña]

La niña del sur salvaje: Una sorpresa, más cerca de Miyazaki que del cine Indie. La película más vital de esta lista. [ver reseña]

El vuelo:  No llego a competir a mejor película pero ganó notoriedad por el papel de Denzel Washington, el problema es que uno sabe que sus personajes suelen ser buenos y honestos por más que demuestren lo contrario, y eso atenta contra el suspenso de la trama. [ver reseña]

por Fernando Herrera

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