le-mepris

Lost in translation

La donna e mobile, y lo demás no importa. Capri es un bellisimo e inútil paisaje que pone el marco a la reunión de un productor (norteamericano), con un director (alemán) y un escritor (francés) para embarcarse en la realización de una nueva versión de La odisea, pero la odisea es entenderse. Que en esa ficción el director sea Fritz Lang, haciendo de sí mismo, no es un dato menor, y que la mujer del escritor sea Brigitte Bardot, tampoco. Mitos hablando de mitos en un juego de espejos cargado de simetrías y puntos de fuga.

Alle Anderen. El siempre desmedido Jack Palance es un productor que llegó de Hollywood para llevarse el mundo por delante, que entiende cuál es la diferencia entre Grecia y Roma, pero no le importa. Por lo menos sabe lo que quiere. Michel Piccoli es el escritor que lo mira con desdén, desde su aparente superioridad intelectual, pero que se viste como sus americanos héroes. El diálogo de sordos no se produce tanto entre un norteamericano y un francés sino entre Lo Norteamericano y Lo Francés. Necesitan una traductora para entenderse, pero ni así. Cada cual atiende su juego.

Belle de Jour. Y su juego es despertar y sostener el volátil  interés de una mujer. Lo demás, la Odisea, Fritz Lang, la cultura occidental entera, se circunscribe a ese conflicto elemental. Solamente ella, nube sin rumbo ni destino, con la ternura del adiós. Homero deviene en Homero Manzi.  Bardot es diosa y es mito, y oscuro objeto de deseo, ese mítico culo ocupa la centralidad del relato.

Mais pra que, pra que tanto céu, pra que tanto mar. Detrás de cámara, un Godard que esta vez no tensa al máximo lo explícito de la puesta en escena, que se repliega (a su manera) ante lo ambicioso de la propuesta y los nombres en juego. Y filma en Cinemascope, un formato de moda en aquel momento al que el propio Lang define con sorna como sólo apto para  mostrar funerales y serpientes. Nada más inapropiado (en principio) para abordar un drama intimista. Pero Godard es Godard y reinventa el cine en cada película. Y aquí aprovecha para jugar con los bordes de cada plano y siempre encuentra nuevas posibilidades expresivas. Si la  hubiera filmado ahora seguramente lo hubiera hecho en 3D.

Por Fernando Herrera

Más información sobre la película en IMDB

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