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Love rears its ugly head

La extraordinaria actuación de sus dos protagonistas y la precisión habitual de Haneke para la puesta en escena elevan una propuesta que se sostiene en una rara combinación de tensión y ternura para derrapar cerca del final. Podría haber sido una obra maestra pero solo persiste como un desencantado grito de amargura.

George y Anne son una pareja de profesores de música cómodamente jubilados, pero el bienestar se desmorona cuando Anne sufre un infarto que le irá haciendo perder gradualmente todas sus capacidades.

El tema no es tanto cómo retratar la agonía, sino para qué. Y en ese punto es en donde se abren todos los debates. El personaje de Emanuelle Riva (quien podría quedarse con el Oscar) es seguido de cerca en su degradación física con una mirada que oscila entre extremos de delicadeza y crueldad. No deja de ser irónico que se trate de la misma mítica actriz de Hiroshima Mon Amour (1959) y Kapo (1960), ya que esta última película inspiró el no menos mítico artículo de Jacques Rivette sobre la abyección del que se sigue hablando y se reactualiza con este film.

El trabajo de Jean Louis Trintignant es conmovedor. El de Haneke, muy certero en su afán de generar incomodidad y claustrofobia. Amour es angustia hecha cine y sus propósitos se seguirán discutiendo.

Por Fernando Herrera

Más información sobre la película en IMDB

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