Asuntos domésticos

De martes a martes, de Gustavo Triviño, es la apuesta fuerte del cine argentino en la Competencia Internacional, y podría llevarse algún premio. El director muestra que cuenta con recursos para tensar su relato sobre un hombre que es testigo de una violación pero que no actúa como una esperaría, relato que se desdibuja hacia el final cuando se disipan los claroscuros. De todas maneras, a muchos les gustó de punta a punta. Ya hay polémica.

Domestic combina con maestría comedia y tragedia, mostrando lo mejor del cine rumano reciente, buenas actuaciones, escenas largas y muy bien pensadas, diálogos filosos y habilidad para saltar de género de un momento a otro. Un relato coral sobre un grupo de vecinos y sus mascotas que sufren por igual los rigores y las trampas de la vida (y la muerte) domesticada. Director y protagonista están presentes y confío en que puedan volverse con un premio.

El impenetrable amaga con ser un documental bien intencionado sobre la restitución de tierras a pueblos originarios, pero su director, Daniele Incalcaterra (también protagonista) se desmarca hábilmente de su ingenuidad inicial para meterse en un laberinto kafkiano de complicaciones judiciales que le impiden cumplir con su cometido inicial.

La noche trajo brindis de prensa y un encuentro con el mítico director del festival, José Martinez Suárez, del que hay que destacar su admirable, nunca domesticada, capacidad para discutir apasionadamente por cualquier película. La foto testifica que ni siquiera el momento de posar le impidió seguir exponiendo su opinión positiva sobre De martes a martes .

Por Fernando Herrera

Parte 1

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