Show must go on

Hay que celebrar, esa es la consigna, así que celebremos la llegada tardía de este film de Mathieu Almaric, mucho más conocido como actor que como director, que pudo verse en el BAFICI 2011 y se centra en la llegada, (también tardía) de un grupo de strippers norteamericanas a Francia, para formar parte de un espectáculo conocido como “New Burlesque”, organizado (es una manera de decir) por un productor caótico, querible y chantún compuesto por el propio director. Mujeres reales, de carne (mucha carne) y hueso, cuyos excesos de años o kilos no les impiden ser encantadoras y que son el motor de está película vital, excéntrica y por momentos saludablemente caótica que combina con maestría ficción y realidad (las protagonistas realmente se dedican a su oficio, y lo hacen muy bien). Entre ellas Mimí Le Meaux resulta toda una revelación ya que sostiene con su extraordinaria actuación los mejores momentos de la película y está a la altura de un notable actor como Almaric.

En el medio de todo ese desenfreno queda espacio para meterse con temas como el lugar que ocupa hoy el arte, el erotismo y el cuerpo femenino.

Sin ser perfecta (ni pretenderlo) Toruneé recupera algo del espíritu festivo, burlón y salvaje del cine de Cassavettes. Habrá que celebrarlo. 

Por Fernando Herrera

Más información sobre la película en IMDB

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