A la mar/al amar

La anécdota que se cuenta es mínima y se resuelve a los cinco minutos de iniciada la película, una italiana y un mexicano se conocen, se aman, tienen un hijo y se desaman, todo en registro de video casero. El niño vive con su madre en Italia, pero pasará una temporada con su padre y su abuelo en una casita sobre pilotes, junto a un minúsculo banco de arena en medio del mar Caribe.

Con estos escasos elementos, el director construye un relato bello y emotivo que se desmarca de cualquier género, cruza documental con ficción y respira libertad.

Nieto, padre, abuelo, una garza y la omnipresencia de la naturaleza salvaje, eso es todo. Lo asombroso del film, y lo que lo distancia de cualquier otra propuesta minimalista (como los films de Kim Ki Duk) es la cercanía y la calidez extremas con que se retratan esos vínculos, allí es donde se concentra toda la fuerza de esta película, tan imperfecta y hermosa que parece viva.

Por Fernando Herrera

Más información sobre la película en IMDB

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