La oscuridad de la razón

Curtis (Michael Shannon)  vive en un pequeño pueblo de Ohio junto a su mujer y su hija, una niña sorda de seis años. El equilibrio que parece haber alcanzado en su vida familiar se desmorona por una serie de sueños premonitorios y alucinaciones que presagian una tormenta de dimensiones apocalípticas. Hay buenos motivos para creer que está enloqueciendo (tiene la edad que tenía su madre cuando le diagnosticaron esquizofrenia). Pero también podría llegar a existir algo de verdad en las visiones.

Esa ambigüedad es lo que le confiere mayor interés a la película de Jeff Nichols, quien ya había trabajado con Shannon en su film anterior, “Shotgun stories” y muestra aquí habilidad y criterio para dirigir a sus actores y crear con pocos recursos un clima enrarecido en el que el peligro, ya sea interno o externo, es inminente. Se puede sentir el peso que carga el protagonista, y uno quisiera que el mundo se acabe con tal de que tenga razón.

Por Fernando Herrera

Más información sobre la película en IMDB

Anuncios