La sombra que ya no asombra

Si, claro, la ambientación es perfecta, el vestuario, la dirección de arte, la fotografía, todo eso que ya conocemos y que es lo mínimo que esperamos de un film de Tim Burton nos vuelve a deslumbrar, pero…

Depp cumple a la perfección con su papel, que representa la octava colaboración con el director, y Eva Green se roba la película a pura seducción. Los demás, desde Michelle Pfeiffer hasta Alice Cooper, nunca desentonan, pero…

Tiene una primera parte verdaderamente graciosa, en donde el timing funciona en base a variaciones del chiste de un personaje del pasado que no se termina de adaptar nunca a la vida moderna (moderna de 1972). Basta con ver la alusión a Mefistófeles, que aquí no se va a revelar. Hace reír, pero…

Hay una diferencia mayúscula entre genio e ingenio. Burton casi siempre adhiere a lo segundo. Las ocurrencias ocasionales, las citas permanentes (por ahí anda el mimísimo Christopher Lee), el humor y la falta de miedo al rídiculo alcanzan para ver la película con una permanente media sonrisa, y no mucho más. Dentro de lo esperable de un divertimiento que supera la media sólo se puede rescatar como novedad la gran banda sonora (ya que todo ocurre en 1972).

Por Fernando Herrera

Más información sobre la película en IMDB

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